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URUGUAY – Peregrinación a la Virgen de Las Flores

IMG-20160905-WA0001 (2) (384x640)100 años de la llegada de la imagen de la Virgen de las Flores a La Floresta. La reliquia de la Sangre de Don Orione en los festejos

El mal tiempo reinante en la mañana del domingo 4 de setiembre no fue obstáculo para que la peregrinación con que se iniciaron los festejos de los 100 años de la llegada de la imagen de la Virgen de las Flores a La Floresta fuera todo un éxito.

El lugar de partida, la vieja estación de trenes del pueblo Estación Floresta, hoy abandonada, donde aun se conserva un trozo del piso de material, donde el 16 de diciembre de 1934, Don Orione, descendió por primera vez.

El comienzo no pudo ser más emocionante, porque precisamente, la Reliquia de la sangre de San Luis Orione, traída por las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad, hizo que estuviera tan cerca y tan vivo como aquel recordado día de 1934 en que fuimos bendecidos por su llegada.

Con la imagen de la Virgen de las Flores llevada en andas, alegría desbordante y canciones, el agitar de banderas y estandartes y la presencia del Padre Provincial Gustavo Aime, los Sacerdotes de la Congregación, las Hermanas, representantes del ISO y del MLO, los docentes y alumnos del colegio local Virgen de la Flores y del colegio y liceo Don Orione de Montevideo, los residentes de los Cottolengos y gran cantidad de feligreses, se comenzó a caminar, entre cantos y oraciones, a la vez que se hacían paradas, relatando la peculiar historia de la imagen de la Virgen que hoy es nuestra Santa Patrona.

Fue un inmigrante italiano, Antonio Bersanino, llegado al Uruguay a mediados del siglo XIX, quien juntando sus ahorros viajó a Europa y volvió en 1891 con la preciada imagen de la Virgen que se veneraba en su querido pueblo de Bra, en el Piamonte italiano. Pese a su esfuerzo no pudo cumplir su deseo de construir un lugar para su culto en Montevideo y luego de su fallecimiento su esposa entregó la imagen al Convento de las Capuchinas.

Por la misma época, un grupo de cristianos encabezados por el Dr. Miguel Perea quiso fundar un balneario en esta zona comenzando a plantar árboles transformando los arenales en una frondosa selva que dio lugar a su nombre, La Floresta.

Su Fe católica los llevó a construir un altar a María Santísima y quiso la Providencia que supieran de la existencia en el país de la imagen de la Virgen de las Flores, nombre adecuado para el lugar, logrando que se les donara la misma, que arribó a La Floresta a fines de 1916.

Para ese entonces el Dr. Perea ya conocía la fama de Don Orione, quien era capaz de hacer obras increíbles con escasos recursos y se propuso lograr que su Congregación se hiciera cargo y se instalaran en el lugar, lo cual logra finalmente en 1930, firmando un acuerdo con la condición pedida por Don Orione de que se erigiera el Santuario y se llevaran adelante Obras de Caridad.

Así quedó sellada la manifestación Providencial de Dios a través de tres personas, Bersanino, Perea y nuestro Santo Luis Orione.

Disfrutando de la Procesión y de la historia se llegó a la puerta del  Santuario donde se ofreció a María una preciosa oración  y se dio paso a la Celebración Eucarística presidida por el Padre Aime, en un recinto colmado, recordando la época de su fundación en 1960.

Un ejemplo de que el cristianismo vive y de que está en nosotros aprovechar este momento propicio para acompañar con fuerza a nuestro Santo Padre Francisco difundiendo el mensaje evangélico.

La música y los cantos dieron marco a las lecturas precedentes a la homilía del Padre Aime, que llegó a todos con mucha fuerza por tener la sencillez y la profundidad que el evento ameritaba y continuaron con la ofrenda del Pan y el Vino, por parte de tres generaciones del lugar representadas por un niño, una joven y un adulto mayor.

La concurrencia era tan importante que varios sacerdotes debieron colocarse en distintos lugares del Santuario para impartir la comunión.

Pero aún faltaba más, al finalizar hubo testimonios de quienes habían recibido la gracia de la Virgen de las Flores, destacando el de un matrimonio acompañados de su hija “Mili” (por su nombre Milagros) bautizada en el Santuario en 2008, hoy de nueve años, quienes  contaron que habían logrado tener a su hija mediante la intercesión de la Virgen luego de orar en el Santuario. Obviamente no hubo detalles, pero la catequista y el cura párroco quienes conocen con exactitud los hechos dan fe de que fue un auténtico milagro.

Finalizó la jornada por la tarde con la actuación con cantos y bailes por parte de los niños y jóvenes, la adoración de la Reliquia de Primera de la sangre de San Luis Orione y el rezo del Rosario que ratificó la importancia que debe tener la oración para los cristianos.

Un dato anecdótico, el tiempo amenazó durante toda la peregrinación, pero la llovizna recién se hizo presente cuando todos ya estábamos bajo el resguardo del Santuario, ¿habrá sido otra gracia del Señor y de la Virgen de las Flores?